
Llorando uno limpia la heridas, las desinfecta de cualquier agente negativo para el cuerpo, purifica de a poco cada parte de esa llaga, la esencia de las lágrimas es esa. Pero a veces las mismas lágrimas necesitan descanso y una merecidas vacaciones, no tan solo por cansancio, sino por que, recordemos, las heridas sanan con el tiempo y después de un proceso. Aun creo tener esas costras que de vez en cuando me molestan, me pican. Trato de sopesar la molestia y reaparece un pequeño dejo de dolor, ya casi vencido y desagradable , en mi piel.
Debemos aprender de nuestros dolores, de nuestros males, aceptándolos como tal, no viviendo con él, sino tomando lo que podamos adherir a nuestro ser de lo hecho. De todo y todos aprendemos algo en la vida, solamente: ¡Piensa un poco más!
¡Te amo! Gracias por decirme en el momento preciso: ¡Felipe piensa!
te amo mi amor.. =)
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